Al Villarreal siempre le cuadran las cuentas... y cuando no lo hacen Fernando Roig se encarga de que lo hagan. Me consta que el presidente se ha pasado medio verano haciendo números y estimando en qué cifras se movería el déficit de esta temporada. En julio, y aunque remarco que el dato no cuenta con el bautismo oficial, el roto podría rondar los 10 millones de euros. Después de la desgraciada visita a Cádiz todavía será mayor. No obstante, Roig es un buen empresario y, como tal, no quiere perder dinero. La Champions es algo así como el maná para los clubs y su disputa, dentro del bautizado por el presidente como presupuesto quinquenal, tiñe de azul cualquier número rojo, pero primero hay que arriesgar.
En el Villarreal se aplica fielmente ese dicho valenciano de faena feta fa goig y nunca se dejan las cosas para el final. Las prioridades ahora (el orden no altera el producto final) son la contratación de un centrocampista y la renovación de Pellegrini y Rodolfo Martín Arruabarrena. Roig no tardará, sino lo ha hecho ya, en afrontar los tres temas con celeridad. Sin prisas, pero sin pausas. Al más puro y genuino estilo Villarreal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario